martes, marzo 08, 2005

He de tener que dejarte

He de tener que dejarte,
de quitarme tus miradas y
regresarte tus ojos;
de darte tu recuerdo.

Tendré que olvidarte,
poco a poco, en días,
en una mañana desvelada
entre la noche de tus piernas.

Habré de tirarme el
recuerdo de tus manos,
el camino interminable
de tu cuello a tu mirada,

entre tus valles suaves,
habré de olvidarme de ti.


EricK_(poeta_15)

viernes, marzo 04, 2005

Mis ojos.


En mis ojos no hay mares,
ni lunas
ni soles.

Nada queda ya de nostalgias,
sueños
y desamores.

En mis ojos no encontrarás nada,
ni tu reflejo
ni tu mirada,
ni siquiera tu poesía tatuada.

En mis ojos no hay amor para ti,
tú no estás ahí,
no estás en nada
no tengo nada ...
... nada
susanncastillo

jueves, marzo 03, 2005

en tu amor azul


me busqué en lo más profundo de tu mirada
buscando verme en tu interior y ahí
tan frágil y aferrada me escondí despacio
sin dañar, sin invadir, sin habitar

que se yo de eternidades, si ahora busco un segundo para refrescar este amor
para renacer en ti de nuevo, como si los años no pesarán, como si nada fuese estable
solo un remolino agitado
una emoción frecuente, no un sentimiento de paso
y me busqué en ti pero no encontré mi rastro, ni una huella dejada, ni un beso marcado
entonces escuche un latir un lenguaje tan sutil
me contó que de tiempo, espacio, amor, solo sabe el corazón, y que yo vivía ahí
si te quedabas en mi, en un deseo reflejado, en el hambre de tus besos, pequeña y niña en tu abrazo.


michi


miércoles, marzo 02, 2005

ABRIL EN OCTUBRE



Somos algo de misma corteza porque siento que mis palabras vuelven en las tuyas cuando te las digo, como si fueses un reflejo mío que no conozco
el alma se cae por un momento mientras el corazón levanta la mirada nublada de lágrimas guardadas, de rencores no dichos y de unas manos que buscan las de alguien, tras la mirada cansada.

somos algo de la misma esencia con el mismo sentimiento, que se comprende en amor, con soledad y deseos de la ternura de un beso.

Trate de adivinar tus pasos de hojas suaves, de adivinar las palabras cristalinas de tus ojos y las caricias de tus manos
como una gota infinita de agua de tu cuerpo

Trate de imaginar el sonido de un latido calido, el sonido de la palabra amor profesada de tus labios
como gota infinita de tu infinita ternura

en lo indecible de las palabras de otoño, una hoja tras la otra, como un paso tras de ti y tras de mi cuando te estoy amando, tras el viento suave de tus palabras no dichas, de tus labios y de tus manos

en lo indecible de las palabras de otoño, de un tiempo tras otro, como segundos interiores,
cuando me adivino en ti, como alimentando fuerzas, que se integren en tu cuerpo, fusionados, entregados, para llenar el momento, para tenerte completo, para volverme tu aliento.



E&M